Independientemente de la explicación que da el mismo Gorka Maneiro en su blog, o que otros han publicado, en el que expresa básicamente que no puede dar su voto en sentido positivo o negativo si no se le ha convocado para saber cual va a ser la política que llevará a cabo la nueva presidencia del Parlamento Vasco, Arantza Quiroga, creo que – bajo mi punto de vista – es una decisión coherente.

Y digo esto porque un voto en blanco, a diferencia de lo que la COPE y algunas otras voces discordantes piensan, no es un voto en contra del constitucionalismo, sino mas bien una llamada de atención para que tanto el Partido Popular Vasco y el PSE se posicionen y expliquen a UPyD del País Vasco cual va a ser la política que van a llevar a cabo en Euskadi, cosa que no han hecho todavía al no haber convocado al representante de UPyD para explicarle las líneas maestras de este cambio tan deseado.
Y es que no se puede dar un voto positivo o negativo a lo que no se conoce, a lo que se ha hurtado a UPyD, a una suposición. Es que ¿tanto costaba convocar a Gorka y mostrarle cuales son las políticas que va a llevar adelante el gobierno de coalición PP-PSE?.
Y no, no lo considero una pataleta por el hecho de no convocarle, que ya es grave, sino por el asunto mollar de no haberle convocado: no mostrar las cartas de qué es lo que van a hacer, de si va a haber un cambio de verdad en la política en el País Vasco o solo continuidad con cambios de sillón. Por eso me parece coherente que no se vote a favor de algo que no se conoce, que no se ha informado a quien se le pide el voto.
Categorías: Elecciones · Opinión · Política Nacional
Etiquetado: Arantza Quiroga, COPE, Euskadi, Gorka Maneiro, País Vasco, Política, PP, PSE, UPyD