PPSOE: daños colaterales

Daño colateral es un término utilizado por diversas fuerzas armadas para referirse al daño no intencional o accidental producto de una operación militar. El término comenzó siendo un eufemismo acuñado por el ejército de los Estados Unidos durante la guerra del Vietnam y puede referirse a fuego amigo o destrucción de civiles y sus propiedades.

El término ha sido utilizado también en el ámbito de la computación para referirse a los legítimos usuarios que son privados de servicios cuando los administradores de los sistemas toman en ciertas oportunidades, medidas de bloqueo preventivas contra individuos que están perturbando el normal funcionamiento de los sistemas.

La verdad es que este término puede llegar a utilizarse en cualquier ámbito de nuestras vidas. Cuando alguien emprende una tarea y las consecuencias finales acaban salpicando a segundas y terceras partes, ocasionando daños y perjuicios importantes o irreparables, como si de una justificación válida se tratase y con la mayor hipocresía del mundo, se hace referencia al famoso término, daños colaterales.


En el ámbito de la política, la presencia de dicho término está omnipresente en cada actuación, y es por ello, la complejidad que encierra el desarrollo de determinadas líneas que se emprenden en el ejercicio de dicha labor.

A los políticos en general se les presume una buena preparación académica y técnica, para enfrentarse con cierta garantía a cuantas dificultades entraña el ejercicio de una labor que abarca distintos campos y sectores de la sociedad. La realidad histórica está demostrando que no sólo se ha de tener ciertos conocimientos, sino que además, deben estar dotados de unos valores innatos destinados a los personajes públicos, honradez, honestidad, sencillez, ética y moral, además entender la política como el sabio arte de organizar la vida dentro de la ciudad, esforzándose a conjugar soluciones que la inteligencia inventa para resolver los problemas planteados por la convivencia. El no cumplimiento de estos requisitos la experiencia nos deja entrever, una y otra vez, que las consecuencias para la sociedad son nefastas, sufriendo los consiguientes daños colaterales por el mal uso del ejercicio de sus labores.

Pero muy lejos de cumplirse los requisitos mínimos para determinados personajes de la vida pública, nos encontramos con que quienes nos representan en los Consistorios, Comunidades Autónomas y Organismos del Gobierno Central, ya sean de un bando u otro, se ven envueltos en un contubernio de escándalos e implicaciones de difícil justificación, que a priori, terminan en manos de la Justicia con el consiguiente deterioro de credibilidad en la clase política.

Son muchos los errores y malas actuaciones de nuestros políticos que provocan daños colaterales o consecuencias para la democracia española y sus ciudadanos:

  1. La pérdida de credibilidad generalizada de los ciudadanos en la clase política, lo que justifica el alejamiento y alto índice de abstención reflejados en los resultados finales de los comicios.
  2. Presenciamos con desoladora frecuencia, una paupérrima gestión de los Organismos Públicos y la carencia en la implicación de sus gobernantes con las reformas necesarias de normas y leyes establecidas, convirtiendo a las Administraciones Públicas, en entes inertes y poco operativos, incidiendo en la mala calidad de los servicios destinados a la ciudadanía y originando un marco de desprestigio sobre los profesionales del servicio público, además de potenciar la duplicidad administrativa, redundancias sectoriales etc, con un estado de descentralización insolidario, incoherente y desordenado.
  3. La desestabilización de las Finanzas Públicas en las Administraciones locales y autonómicas están contribuyendo a no poder garantizar un desenvolvimiento ágil de la actividad económica y el adecuado funcionamiento del Estado. Asistimos año tras año, a la presentación de unos Presupuestos anuales con un gran desequilibrio entre las partidas de ingresos y gastos de las Administraciones Públicas y con un gran déficit presupuestario, Así como al empleo de partidas en proyectos innecesarios, sin el apoyo del interés común de sus conciudadanos,  y que responden a favoritismos con las redes clientelares establecidas entre el Partido que controla el gobierno local o autonómico y las empresas, que de una forma u otra, favorecen a las siglas y a los intereses del Partido Político gobernante.
  4. Las carencias de Planes Energéticos ralentiza en gran medida un desarrollo económico de la industria, creando una independencia del exterior preocupante y supeditando nuestros intereses internacionales a negociaciones sujetas a la inestabilidad de determinados países, pudiendo utilizar nuestra demanda energética como moneda de cambio.
  5. El sistema educativo está sufriendo cambios constantes sometidos a un vaivén legislativo permanente, ocasionando los altos índices de fracaso escolar entre nuestros jóvenes y la existencia de unas universidades devaluadas en el mapa internacional.

Son tantas, y tantos los equívocos de las líneas políticas marcadas en estas dos últimas décadas, que no tendría ni tiempo ni espacio para exponer en el texto, cuantos daños colaterales han provocado los dos partidos que mayoritariamente nos han gobernado, PPSOE.

Sería ingenuo pensar por mi parte, que en política se puedan evitar todos los errores, pero la experiencia política histórica, nos debería servir de apoyo para no volver a cometerlos. Los problemas, las soluciones y los errores se van manifestando a lo largo de la historia. Lo que parece eficaz hoy se revela como destructivo mañana, o al revés. Con desoladora frecuencia la puesta en práctica de una teoría es el fracaso de la razón teórica, y si nos acogemos al dicho de que el escaldamiento es el principio de la sabiduría política, ya tenemos algunos elementos para liberar en parte   a las sociedades democráticas de los archiconocidos daños colaterales.

Miguel Soler Ríos

Responsable de relaciones con Sociedad Civil de UPyD Collado Villalba

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2 Respuestas a “PPSOE: daños colaterales

  1. uno que pasaba por aquí (y que volverá)

    Me gusta ese concepto que utilizas de “daños colaterales”, la verdad es que nunca lo había pensado desde ese prisma, pero es muy adecuado. A sus guerras por el poder van asociados innumerables desatres para los ciudadanos. Otro claro daño colateral lo estamos viendo ahora en la actuación del PP que, sin ejercitar oposición alguna, espera pacientemente a que la fruta madura caiga del arbol.

  2. Otro vecino de Villalba

    Miguel debo darte toda la razón, la única explicación que hay para que la crisis haya afectado mucho más a España que al resto de nuestros vecinos europeos es la clase política que tenemos, PP y PSOE, que son los que gobierna (el poder de la autonomías es tan amplio y manejan tales presupuestos que no pueden ni deben esconder su parte de culpa en todo esto y son gobernadas por ambos). De todos modos te has dejado otro detalle importante que no veo en tu artículo, los inversores internacionales no invierten en España porque los políticos de aquí no les infunden confianza, no saben que les puede deparar el futuro en este país por estos mediocres

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